Los kurdos sirios se enfrentan al reclutamiento, al matrimonio de menores de edad y a la poligamia.

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Combatientes kurdas de las YPJ en un desfile militar / Esta fotografía ha sido extraída de Ara News

Qamishli–En la Federación del Norte de Siria– Rojava (NSR), las mujeres soldado y policías son algo habitual, contrariamente a lo que ocurre en el resto del país. Las Unidades de Defensa de las Mujeres (YPJ) han roto con siglos de tradición, se han puesto a luchar a muerte para defender Kobane y ahora dan su opinión sobre la batalla de liberación de Raqqa.

«Nuestras mujeres luchan como héroes. ¿Por qué? Porque tienen un firme propósito» —ha dicho Hediya Yousef, una importante política. «Tenemos a mujeres de 18, 19 y 20 años que han tomado una decisión: luchar».

Las mujeres ahora son muy visibles en los desfiles militares y en los comités ejecutivos, por eso su presencia irrita tanto a las comunidades tradicionales, que ven la imposición de la igualdad sexual como una traba. El reclutamiento, el matrimonio de menores de edad y la poligamia siguen siendo temas controvertidos.

Yousef le ha dicho a ARA News que las combatientes de la NSR representan la fuerza y un potente símbolo de igualdad, ya que solamente los hombres de entre 18 y 30 años se alistan. La carga del servicio militar sigue sin ser equitativa.

Hediya Yousef piensa que es preciso pasar un periodo de transición puesto que las mujeres se están acostumbrando a sus nuevas libertades y responsabilidades. «Las mujeres han estado oprimidas durante más de 5000 años. Por eso no las forzamos» —ha dicho.

El Partido de la Unión Democrática (PYD) —actualmente en poder— cree que si esto continúa así por mucho tiempo, habrá que hacer una reforma local. Así pues, el partido ha creado casas para las mujeres en ciudades árabes y kurdas. En estos centros políticos se ayuda a las mujeres y se trabaja para proteger los derechos que recientemente han adquirido.

El PYD también está tratando de romper con las reglas religiosas y tribales que limitan la libertad de las mujeres. En gran parte de Siria, se practica la poligamia y se celebran matrimonios con menores de edad porque son costumbres aceptadas. Pero en el norte de Siria, las comunidades kurdas están descubriendo una nueva política secular y erradicando esta práctica.

«Antes de la revolución, [la poligamia] estaba permitida» —ha dicho Narin Yousef, importante miembro de la Casa de Mujeres de Qamishli. «Es una práctica que también estaba relacionado con el Islam. La gente de esta zona se basaba en la religión para justificar el casarse con muchas mujeres».

Sabri Mirza, abogada y miembro del Partido Yekîtî, rival kurdo, le dijo a ARA News que la poligamia y el matrimonio de menores están permitidos según las leyes kurdas puesto que «la ley islámica es la base de la constitución». También añadió que no está de acuerdo con la ley y que cree que «cualquier cosa que fomente los derechos de la mujer es [especialmente] bueno».

La máxima de Mirza no es una opinión compartida dentro de la NSR. A muchos hombres kurdos y árabes no les gustan ni las nuevas leyes ni el hecho de que su autoridad doméstica se haya visto reducida. Piensan que la campaña por la igualdad ha ido demasiado lejos y que ahora viven bajo un sistema de matriarcado.

«Ahora las mujeres lo controlan todo» —ha dicho medio en broma Mazhar Sino, un kurdo de 39 años de Derbesiye. «Antes, los maridos no respetaban a sus mujeres, pero ahora van a sacarles los dientes [a sus maridos]».

De acuerdo con el contrato social adoptado por la autonomía administrativa local en 2014, cualquiera que se case con una segunda mujer quedará bajo arresto durante un año y deberá pagar una multa de 1000 $. Además, si el novio es un miembro de la administración, se le despedirá.

Al hablar con ARA News, nos hemos dado cuenta que hay muchos exresidentes de Derbesiye que no aceptan el nuevo contrato social. Hamid Hebo, un hombre de 46 años, ha dicho lo siguiente: «¡[Las YPJ] reclutan a chichas jóvenes de 14 y 15 años! Entonces, ¿qué problema hay si se casan con menores?»

«Algunos padres tienen miedo de que sus hijas se unan a las milicias. Por eso quieren casarlas tan pronto, para evitar que esto ocurra» —ha argumentado Hebo. «Es difícil aceptar que las chicas puedan unirse a las milicias sin el consentimiento de sus familias».

Mazhar Sino, un exresidente de 39 años, le ha dicho a ARA News que el argumento de Hebo no tenía ningún fundamento porque las YPJ solamente aceptan a las voluntarias mayores de 18 años. «Algunos sí [casan a sus hijas siendo jóvenes], pero es un porcentaje muy bajo». […] No se recluta a las mujeres a la fuerza» —añadió.

Incluso algunas jóvenes y mujeres tienen dudas. «Algunas aceptan ser la segunda mujer de un hombre. Esto se debe a la antigua mentalidad y a que estas mujeres son ignorantes, pero con el tiempo conseguiremos que cambien la forma de ver las cosas» —ha dicho la activista por los derechos kurdos Narin Yousef.

Beytoul Mohammed, una mujer de 21 años que vive en la ciudad kurda cristiana de Derik, le dijo a ARA News que imponer el cambio llevaría a una situación de inestabilidad. «Hemos reclamado igualdad, pero si le dan a las mujeres derechos inmediatamente, se desatará el caos» —ha dicho.

«Algunos hombres tienen derecho a casarse una segunda vez, pero solamente cuando se dan unas circunstancias específicas» —ha explicado Mohammad, «Si me caso y no cumplo con mis tareas, [mi marido] tiene derecho a casarse con otra mujer».

La NSR no ha aplicado la ley igual en todas partes, pues en las comunidades más conservadoras ha dejado tiempo para que se adapten. Las administraciones locales también han tratado de ser flexibles aplazando los matrimonios y ampliando el tiempo del compromiso.

«Mi prometida tiene 16 años. La quiero, ella me quiere a mí y su familia me la daría, pero ahora [debido al contrato social] lo han retrasado dos años» —ha dicho Ismail Derbisiye, un hombre de 28 años.

«Tenemos una cultura de secuestro [de nuestras futuras esposas]. Lo haré y escaparemos juntos a Europa» —bromea. «Tal vez a Holanda, […] la ciudad del amor».

Badiya Arabo, importante miembro de la organización Kongra-Star afiliada al PYD, le ha dicho a ARA News que las mujeres deberían ser capaces de construir su propio futuro, el que ellas elijan, y no quedar atrapadas en un matrimonio temprano. «Le pondremos fin a los matrimonios de menores inmediatamente e incluso arrestaremos a los padres de estas niñas» —ha dicho.

Por otra parte, ha confirmado que, en algunos casos, los matrimonios han quedado de momento suspendidos. «Los retrasaremos dos o tres años si la niña tiene 16 o 18 años» —ha explicado.

Arabo también le ha dicho a ARA News que se necesita más tiempo y educación para que la gente acepte estas nuevas leyes. «A la gente no le ha gustado estos cambios desde el principio y han intentado resistirse, pero les castigaremos si no los aceptan» —ha añadido.

«Aunque castigarlos no es suficiente. Queremos educar a la gente para que no se case y resolver [nuestras discrepancias] pacíficamente», —ha dicho Yousif, miembro de la Casa de las Mujeres. «Hemos iniciado una campaña informativa para educar a la gente, y nuestras activistas se han ido a ciudades árabes y cristianas para explicarles las nuevas leyes».

«Algunas mujeres no pueden tener hijos y, por eso, sus maridos quieren casarse otra vez. Pero, ¿y si es el hombre el que no puede tener hijos? ¿Se casaría en ese caso la mujer con otro hombre? Por este motivo la ley no la admite [la poligamia] a pesar de las quejas de los hombres» —ha explicado Yousif.

Mientras en algunos barrios la prohibición de la poligamia y del matrimonio de menores no esté bien visto, no habrá vuelta atrás. Las autonomías administrativas han cambiado de forma permanente las costumbres regionales y la dinámica de las familias.

«Antes, las mujeres solían vivir su vida encerradas entre las cuatro paredes de una habitación porque estaban bajo el control de los hombres, pero hoy hay una revolución de las mujeres» —le ha dicho a ARA News. «Ahora podemos ver a las mujeres participando en varios ámbitos de la vida. Queremos que las mujeres lideren la revolución».

Fuente: Ara News

Autoría: Wladimir van Wilgenburg

Fecha de publicación del original: 15/11/2016

Traducido por Rojava Azadî

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