Anarquismo LGBT

Bandera anarco-queer .
Bandera anarco-queer .

El anarquismo LGBTI (anarquismo queer, anarco-queer o anarquismo transmaricabollo) es una escuela anarquista de pensamiento que defiende el anarquismo y la revolución social como medios de liberación queer y de abolición de la homofobia, la lesbofobia, la transmisoginia, la bifobia, la transfobia, la heteronormatividad, el heterosexismo, el patriarcado y el género binario.

Anarquistas LGBT que lucharon por los derechos LGBT tanto dentro como fuera de movimientos anarquistas LGBTI incluyen a Lucía Sánchez Saornil, John Henry Mackay,Adolf Brand o Daniel Guérin.12 El anarquista individualista Adolf Brand publicó Der Eigene que fue la primera revista del mundo dedicada a cuestiones de homosexualidad, publicada entre 1896 y 1932 en Berlín.34

John Henry Mackay fue un anarquista individualista alemán que defendió los derechos LGBT.

El apoyo del anarquismo a las libertades individuales hizo natural la defensa de la homosexualidad ante muchos miembros del movimiento anarquista. Emil Szittya, en Das Kuriositäten-Kabinett (1923), escribió sobre la homosexualidad que “muchos anarquistas tienen esta tendencia. Así, encontré en París a un anarquista húngaro, Alexander Sommi, quién fundó un grupo anarquista homosexual sobre la base de esta idea.” Su opinión se ratifica por Magnus Hirschfeld en su libro publicado en 1914 Die Homosexualität des Mannes und des Weibes: “En los rangos de un partido relativamente pequeño, el anarquista, me parece como si proporcionalmente se encontraran más homosexuales y afeminados que en otros lugares.”5 El anarquista italiano Luigi Bertoni (quién Szittya también creía que era homosexual) observó que “los anarquistas demandan libertad en todo, también en la sexualidad. La homosexualidad lleva a un sentido sano del egoísmo, por el que todo anarquista debería luchar.”

En El alma del hombre bajo el socialismo de Oscar Wilde, defiende apasionadamente una sociedad igualitaria donde la riqueza sea compartida por todos, mientras que advierte de los peligros de socialismo autoritario que aplastaría la individualidad.6 Más tarde comentó: “pienso que soy bastante más que un socialista. Tengo algo de anarquista, creo.”7 En agosto de 1894, Wilde escribió a su amante, el Lord Alfred Douglas, para contarle “una peligrosa aventura.” Había salido a navegar con dos chicos preciosos, Stephen y Alphonso, y fueron sorprendidos por una tormenta. “¡Estuvimos cinco horas en un vendaval terrible para volver! No alcanzamos el muelle hasta las once de la noche, mucha oscuridad todo el caminio y un mar temeroso… Todos los pescadores nos estaban esperando” […] Cansados, fríos, y calados hasta los huesos, los tres hombres inmediatamente volamos al hotel a por brandy caliente y agua. Pero había un problema. La ley se interpuso: ¡como eran más de las diez de la noche del domingo, el propietario no nos podría vender brandy o espirituosos de cualquier clase! Aunque al final tuvo que dárnoslas. El resultado no fue desagradable, ¡pero qué leyes!” Wilde acaba la historia: “Ambos Alphonso y Stephen son ahora anarquistas.”6

Adolf Marca, uno de los primeros activistas anarquistas alemanes por los derechos de los hombres homosexuales.

El escritor anarcosindicalista Ulrich Linse escribió sobre “una figura claramente perfilada del ambiente cultural anarco-individualista del Berlín de alrededor de 1900“, el precoz Johannes Holzmann (conocido como Senna Hoy): “un partidario de amor libre, celebraba la homosexualidad como un ‘adalid de la cultura’ y comprometido en la lucha en contra Artículo 175.”8 El joven Hoy (nacido en 1882) publicó estos puntos de vista en su revista semanal, (“Kampf“, en español, “Lucha”) desde 1904 la cual llegó a lograr una circulación de 10,000 ejemplares al año siguiente. El psicoterapeuta anarquista alemán Otto Bruto también escribió extensamente sobre sexualidad entre personas del mismo sexo tanto en hombres como en mujeres y razonaba contra su discriminación.9 El anarquista heterosexual Robert Reitzel (1849–98) habló positivamente de homosexualidad desde el principio de los años 1890s en su revista de lengua alemana “Der arme Teufel” (Detroit).

John Henry Mackay fue un anarquista individualista conocido en el movimiento anarquista como un seguidor temprano y propagandista de la filosofía de Max Stirner.10 Junto a esto, Mackay también fue un firmante de la “Petición a los Cuerpos Legislativos del Imperio alemán” para “una revisión del Artículo 175 en contra de la homosexualidad” promovida por Magnus Hirschfeld (apareciendo su nombre en la primera lista publicada en 1899)”.11 También mantuvo un interés especial sobre Oscar Wilde y estuvo indignado por su encarcelamiento acusado de actividad homosexual.11 Sin embargo, Mackay entró en conflicto con Hirschfeld y su organización el Comité científico humanitario.4

El también anarquista individualista Adolf Brand fue originalmente miembro del Comité científico humanitario de Hirschfeld, pero formó un grupo rupturista. Brand y sus colegas, conocidos como el Gemeinschaft der Eigenen (“Comunidad de Auto-propietarios”), que también fueron fuertemente influidos por los escritos de Max Stirner.4

 Der Eigene, publicación pionera del activismo gay.

Se opusieron a la caracterización médica de la homosexualidad de Hirschfeld como un “sexo intermedio”.12 Ewald Tschek, otro escritor anarquista homosexual de la época, contribuyó regularmente a la revista de Adolf Brand Der Eigene, y escribió en 1925 que el Comité científico humanitario de Hirschfeld era un peligro para las personas alemanas, caricaturizando al propio Hirschfeld como el “Dr. Feldhirsch”. A pesar de que las posturas de Mackay eran más cercanas a las de Adolf Brand y su “Comunidad de Auto-propietarios” comparadas con las de Hirschfeld y su Comité científico humanitario, no coincidía con el antifeminismo y casi misoginia de Brand, creyendo que “el principio anarquista de libertad igual a todos ciertamente aplica tanto a mujeres como también a hombres“.4

Der Eigene fue la primera revista de gay del el mundo, publicada entre 1896 y 1932 por Adolf Brand en Berlín. Brand contribuyó con muchos poemas y artículos. Otros colaboradores incluían a Benedict Friedlaender, Hanns Heinz Ewers, Erich Mühsam, Kurt Hiller, Ernst Burchard, John Henry Mackay, Theodor Lessing, Klaus Mann, y Thomas Mann, así como artistas como Wilhelm von Gloeden, Fidus, y Sascha Schneider. La revista pudo haber tenido una media de alrededor 1500 suscriptores por cada número durante su funcionamiento, pero los datos exactos son inciertos. Después del ascenso al poder de los Nazis, Brand fue perseguido y su revista fue clausurada.

La destacada anarquista americana Emma Goldman fue también una abierta crítica del prejuicio en contra de los homosexuales. Su creencia de que la liberación social tendría que extenderse a gais y lesbianas era prácticamente desconocida en el momento, incluso entre los anarquistas.13 Como escribió Magnus Hirschfeld, “fue la primera y única mujer, incluso la primera y única persona americana, en asumir la defensa del amor homosexual ante la población en general.14 En numerosas cartas y discursos, defendió el derecho de gais y lesbianas para amar como quisieran y condenó el miedo y el estigma asociado con la homosexualidad. Como Goldman escribió en una carta a Hirschfeld, “es una tragedia, siento que las personas de un tipo sexual diferente están atrapadas en un mundo que muestra muy poca comprensión por los homosexuales y es burdamente indiferente a las diversas gradaciones y variaciones de género y su gran importancia en la vida.”14

A pesar de estas posturas de apoyo, el movimiento anarquista de aquel momento, ciertamente no estaba libre de homofobia: un editorial de una influyente revista anarquista española de 1935 argumentó que un anarquista no se debería relacionar con homosexuales, y mucho menos serlo: “Si eres un anarquista, eso quiere decir que eres moralmente superior y físicamente más fuerte que el hombre común. Y aquel al que le gustan los invertidos no es un hombre auténtico y por lo tanto no es un anarquista auténtico.”15

Lucía Sánchez Saornil fue de las principales fundadoras de la federación anarcofeminista española Mujeres Libres, además de ser abiertamente lesbiana.16 Siendo joven ya comenzó a escribir poesía y se asoció con el emergente movimiento literario ultraísta. Por 1919, publicó en una variedad de revistas, incluyendo Los Quijotes, Tableros, Plural, Manantial y La Gaceta Literaria. Trabajando bajo un pseudónimo masculino, fue capaz de explorar temas lésbicos en un momento en el que la homosexualidad estaba criminalizada y era sujeto de censura y castigo.17 Descontenta con los prejuicios chauvinistas de amigos republicanos, Lucía Sánchez Saornil se unió con dos compañeras, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón, para formar Mujeres Libres en 1936. Mujeres Libres fue una organización anarquista autónoma para las mujeres comprometidas con una doble lucha, de liberación de las mujeres y de revolución social. Lucía y otras Mujeres Libres rehusaron la opinión dominante de que igualdad de género emergería de forma natural en una sociedad sin clases. Cuando estalló la Guerra Civil española, Mujeres Libres creció rápidamente hasta alcanzar más de 30.000 miembros, organizando los espacios sociales de las mujeres, escuelas, diarios y programas de cuidado diario.

Lucía Sánchez Saornil, prominente militante anarcofeminista española, líder del colectivo Mujeres Libres y escritora lesbiana.

Las escrituras del francés anarquista bisexual Daniel Guérin ofrecen una idea a la tensión que las minorías sexuales sentían a menudo en la izquierda. Fue una figura principal en la izquierda francesa entre los años 1930 hasta su muerte en 1988. Después de declarar su bisexualidad en 1965, habló sobre la hostilidad extrema hacia la homosexualidad que impregnaba a la izquierda a lo largo del siglo XX.18No hace tantos años, declararse un revolucionario y confesar ser homosexual era incompatible,” escribió en 1975.19 En 1954, Daniel Guérin fue ampliamente atacado por su estudio de los Informes Kinsey en que también detalló la opresión de los homosexuales en Francia. “Las críticas más duras provinieron de marxistas, quienes tienden a subestimar seriamente la forma de opresión que es el terrorismo antisexual. Lo esperaba, naturalmente, y supe que al publicar mi libro corría el riesgo de ser atacado por aquellos a quienes siento más cercanos a nivel político.”20 Después de salir públicamente del armario en 1965, Daniel Guérin fue abandonado por la izquierda, y sus publicaciones sobre liberación sexual estuvieron censuradas o fueron rechazadas en revistas de izquierda.21 A partir de los años 1950, Daniel Guérini se apartó del marxismo-leninismo y se acercó a una síntesis del anarquismo y marxismo cercano a plataformismo que permitía el individualismo a la vez que rechazaba el capitalismo. Daniel Guérin estuvo implicado en las revueltas de mayo de 1968, y formó parte del Movimiento de Liberación Gay francés que emergió tras los acontecimientos. Décadas más tarde, Frédéric Martel describió a Daniel Guérin como el abuelo del movimiento homosexual francés.22

Entretanto, en los Estados Unidos tardíamente en su carrera, el influyente pensador anarquista Paul rodean declaró ser bisexual. La libertad con que reveló, tanto de forma impresa como en público, sus relaciones románticas y sexuales con hombres (notablemente en su ensayo tardío Being Queer), demostró ser un importante impulso cultural al emergente movimiento de liberación gay de los primeros años de los 1970.23

Anarquismo queer contemporáneo.

 Grafiti anarco-LGBT en Madrid, donde se celebra anualmente el Orgullo Crítico.24

El movimiento anarco-queer se originó durante la segunda mitad del siglo XX entre los anarquistas implicados en el Movimiento de Liberación LGBT, quienes vieron al anarquismo como el camino de armonía entre las personas heterosexuales y LGBTI. El anarquismo queer tiene sus raíces en Queercore, una forma de Punk rock que retrata a homosexualidad de manera positiva. Como gran parte de las formas del Punk, Queercore atrajo a multitud de anarquistas. El anarquismo fue prominente en revistas queercore. Hay principalmente dos grupos anarco-queer, Queer Mutiny, un grupo británico con ramas en las ciudades más importantes y Bash Back!, una red americana de anarquistas queer. Queer Fist apareció en Nueva York y se identifica como “un grupo de acción callejera anti-asimilacionista, anti-capitalista, anti-autoritario, que vino a dar voz a queers radicales y personas trans a través de la acción directa en las protestas contra la Convención Nacional Republicana.”25

Otros colectivos anarcofeministas como el español Eskalera Karakola y el boliviano Mujeres Creando dan una gran importancia a los asuntos lésbicos bisexuales femeninos.

El Fag Army es un grupo de izquierda queer anarquista de Suecia, el cual lanzó su primera acción el 18 de agosto de 2014, cuando lanzaron una tarta al Ministro de Salud y Asuntos Sociales, Göran Hägglund, dirigente del partido Demócrata Cristiano.26

Véase también.

Referencias.

  1. “The story of one person’s struggle against intolerance and repression during the early 20th century homosexual emancipation movement in Germany.
  2. “Although by 1968 he could be seen as the “grandfather of the French homosexual movement” , Daniel Guérin has always been better known outside gay circles for his rôle in the revolutionary movement.
  3. Karl Heinrich Ulrichs had begun a journal called Prometheus in 1870, but only one issue was published.
  4. a b c d Hubert Kennedy.
  5. Hirschfeld, Magnus, 1914.
  6. a b Kristian Williams.
  7. According to his biographer Neil McKenna, Wilde was part of a secret organisation that aimed to legalise homosexuality, and was known among the group as a leader of “the Cause”.
  8. Linse, Ulrich, Individualanarchisten, Syndikalisten, Bohémiens, in “Berlin um 1900”, ed.
  9. Otto Gross
  10. “IDEAS OF MAX STIRNER.; First English Translation of His Book, “The Ego and His Own” — His Attack on Socialism — The Most Revolutionary Book Ever Published.” by JAMES HUNEKER
  11. :a b Hubert Kennedy.
  12. New York: Howard Fertig, 1985.
  13. Katz, Jonathan Ned (1992). Gay American History: Lesbians and Gay Men in the U.S.A. Nueva York: Penguin Books. pp. 376-380.
  14. :a b Goldman, Emma (1923).
  15. Quoted in Cleminson, Richard. 1995.
  16. “basta pensar en el lesbianismo de Lucía Sánchez Saornil”
  17. “R. Fue una época transgresora, emergió el feminismo y la libertad sexual estuvo en el candelero.
  18. The Parti Communiste Français was “hysterically intransigent as far as ’moral behaviour’ was concerned” (Aragon, victime et profiteur du tabou, in Gai Pied Hebdo, 4 June 1983, reproduced in Homosexualité et Révolution, pp. 62-3, quote p. 63.);
    * The trotskyist Pierre Lambert‘s OCI was “completely hysterical with regard to homosexuality”; Lutte ouvrire was theoretically opposed to homosexuality; as was the Ligue communiste, despite their belatedly paying lip service to gay lib. (à confesse, Interview with Gérard Ponthieu in Sexpol no. 1 (20 January 1975), pp.10-14.)
    * Together, Guérin argued, such groups bore a great deal of responsibility for fostering homophobic attitudes among the working class as late as the 1970s. Their attitude was “the most blinkered, the most reactionary, the most antiscientific”. (Etre homosexuel et révolutionnaire, La Quinzaine littéraire, no. 215, no. spécial : ‘Les homosexualités’ (August 1975), pp. 9-10. Quote p. 10)
  19. Guérin, Daniel. 1975.
  20. Letter of 27 May 1955, Fonds Guérin, BDIC, F° Δ 721/carton 12/4, quoted in Chaperon, ‘Le fonds Daniel Guérin et l’histoire de la sexualité’ in Journal de la BDIC, no.5 (June 2002), p.10
  21. Berry, David. 2003.
  22. Frédéric Martel, Le rose et le noir.
  23. Goodman, Paul (1994), «Being Queer», en Stoehr, Taylor, Crazy Hope and Finite Experience: Final Essays of Paul Goodman, Routledge, p. 103, ISBN 0-88163-266-X
  24. https://www.facebook.com/orgullocriticomadrid/
  25. Queer Fist blog
  26. «Christian Democrat leader attacked with cake». The Local. 18 de agosto de 2014. Consultado el 20 de agosto de 2014.

 

La teoría queer y el anarquismo

Con este artículo, repasamos someramente lo que ha supuesto en los últimos 30 años la teoría queer, con su permanente crítica de la construcción de una identidad sexual ajustada a lo que se considera normalidad social, ya que considera que en ella intervienen factores muy complejos a tener en en cuenta, y su innegable vínculo con un anarquismo siempre propiciador de que las minorías posean sus propios mecanismos de expresión. El término queer viene a significar en inglés “raro” o “extraño”, pero que también se utiliza para referirse de modo despectivo a alguien diferente (“maricón” si se refiere a alguien gay, pero puede usarse para alguien simplemente con una conducta que se considera fuera de lo normal).

La teoría queer, que tiene mucho que ver con la posmodernidad, considera que las identidades sexuales son en realidad construcciones sociales, por lo que no puede hablarse de que se encuentren instaladas en la naturaleza humana; se rechazan entonces las categorías universales e inamovibles (hombre, mujer, heterosexual, homosexual, transexual…), ya que parten de considerar lo heterosexual como lo aceptable y todo lo demás como anómalo. Por lo tanto, la teoría queer parte de cuestionar una sexualidad dominante que observa la realidad en términos duales enfrentados (hombre/mujer, heterosexual/homosexual…), propiciando mecanismos reguladores de lo que considera normal (lo heteronormativo) e ignorando la complejidad de los factores que intervienen en la construcción de la identidad sexual, donde lo político es también importante.

En cualquier caso, la teoría queer recoge diversas interpretaciones de una sexualidad que observa como diversa, por lo que es importante comprender su complejidad; se trata, tanto de una crítica radical de la cultura imperante, pero también todo un movimiento social reivindicativo y emancipatorio, que se inicia en la década de los 80 del siglo XX.

Hay así una doble vertiente: la teórica y la activista. Es importante que se comprenda la teoría queer como rabiosamente posmoderna, ya que realiza una permanente crítica a todo lo quiere entenderse como natural e inamovible.

Como hemos dicho, el término queer tiene en el lenguaje un uso peyorativo, estigmatizador y excluyente; el componente social tenía una gran importancia, ya que las personas que no se ajustaban a los cánones de la burguesía eran los más perjudicados e incluso aquellos homosexuales que adquirían cierto estatus se convertían en parte del engranaje del sistema para discriminar a otros (lesbianas, transexuales, negros…). Es más, hay quien considera que la teoría queer nace precisamente contra esa especie de “identidad gay” cada vez más extendida, que buscaba la respetabilidad y la normalización con valores obviamente conservadores como es la institución del matrimonio.

Así, puede considerarse que el movimiento queer nace como respuesta a una doble exclusión: la que llevó a cabo la predominante en la sociedad, la normalizadora de lo heterosexual, pero también la que practicó una llamada “identidad gay”, que igualmente se estaba imponiendo, contra aquellos movimientos radicales y antisistema que ponían en peligro su propia integración y legitimación dentro de la sociedad. De esta manera, el concepto queer se despojó de toda connotación despectiva y adquirió su propio discurso reivindicativo propiciador de la diversidad.

Como no podía ser de otra manera, encontramos a un anarquista como uno de los responsables de que el término queer adquiera unos tintes subversivos y reivindicativos dando la vuelta al significado tradicional de ‘raro’, ‘extraño’ o ‘sospechoso’; se trata de Paul Goodman y su obra de 1969 The Politics of Being Queer.

El movimiento queer tiene mucho que ver con el anarquismo, siempre preocupado por el reconocimiento de las minorías, excluidos a nivel económico y social, pero también con dificultad para dotarse de sus propios mecanismos de identidad con el fin de expresarse activamente. Al igual que en las ideas anarquistas, en las teoría queer se propicia permanentemente la crítica, no se da nada por sentado ni se pretenden verdades definitivas; la identidad no es algo dado para siempre, ealgo stático, sino que se encuentra en constante movimiento.

Recapitulando, la teoría queer considera que las categorías sexuales no son estables ni pueden unificarse fácilmente, que la identidad sexual puede encontrarse en permanente cambio, ya que depende de circunstancias sociales muy concretas (se encuentra, por así decirlo, en constante construcción), y que los criterios para establecer las categorías sexuales deben ser cuestionados y refutados.

El vínculo entre lo queer y lo ácrata es obvio, ya que comparten presupuestos importantes como es la posibilidad de vivir sin una autoridad inmutable y sin relaciones de dominación. Si hay quien ha considerado que la reflexión queer ha puesto excesivo énfasis en la identidad personal y en el individualismo, ignorando algunas injusticias sociales, tal reproche no puede hacérsele al anarquismo cuyo objetivo es siempre la emancipación colectiva, aunque teniendo en cuenta siempre la libertad individual (pero no es simplemente “una forma radical de individualismo”, tal y como sostienen algunos de sus críticos, algo que demuestra una notable ignorancia).

El anarquismo, precisamente, trata de tener en cuenta todas las formas de discriminación, por lo que puede aportar a la teoría queer una ampliación de lo que se consideran excluidos sociales y una notable comprensión de lo que son las injusticias sociales de diverso tipo.

Aunque no somos amigos de colocar prefijos y epítetos al anarquismo, sí hay que aceptar que la teoría queer tiene mucho que ver con el llamado posanarquismo.

Los problemas que pueden surgir con la teoría queer, que recordemos nace asumiendo los presupuestos de la modernidad, son los propios de quien establece una separación radical entre anarquismo clásico y posanarquismo.

Entre esas premisas ya inaceptables para la posmodernidad se encuentra la imposibilidad de establecer categorías universales, entre las que se encontraría también una teoría ética, algo precisamente objeto de crítica contra lo queer por parte de algunos autores.

Aceptando esta permanente crítica a establecer un modo de comportarse universal, válido para todos los seres humanos del planeta, sí hay que conocer y validar el rico corpus anarquista para establecer relaciones sociales solidarias y cooperativas; tal vez, pueda verse como paradigmas locales con aspiraciones de ser universales, sin que intervenga mecanismo autoritario alguno.

Eso es, también, anarquismo. Capi Vidal Fuentes: Ética márica, de Paco Vidarte (Editorial Egales, Madrid 2007). “Una aproximación a la teoría queer: el debate sobre la libertad y la ciudadanía”, de Ángela Sierra Gonzále. “Teoría queer. Posibilidades y límites”, de Alfonso Henriquez R.

 

 

Movimiento Anarco-Queer

Anarco-queer es una escuela anarquista de pensamiento que aboga por el anarquismo y la revolución social como un medio de liberación sexual y la abolición de la homofobia, lesbofobia, bifobia, transfobia, heteronormatividad, heterosexismo, homonormatividad, patriarcado, y binarismo de género. Les anarquistas LGBT que hicieron campaña por los derechos LGBT, tanto fuera como dentro del anarquismo y los movimientos LGBT fueron Oscar Wilde , John Henry Mackay, Adolfo Brand y Daniel Guerin. El anarquista individualista Adolf Brand publicó Der Eigene que fue la primera publicación dedicada a temas gay en el mundo, publicados desde 1896 hasta 1932 en Berlín.

Historia

El anarquismo pone en primer plano las libertades individuales haciendo una defensa natural de la homosexualidad en los ojos de muches, tanto dentro como fuera del movimiento anarquista. Emil Szittya, en Das Kabinett Kuriositäten-(1923), escribió acerca de la homosexualidad que “muches anarquistas tienen esa tendencia. Encontré en París, a un anarquista de Hungría, Alexander Sommi, quien fundó un grupo anarquista homosexual sobre la base de esta idea”. Su opinión es confirmada por Magnus Hirschfeld en 1914 en su libro Die des Mannes und Homosexualität Weibes des dice: “En las filas de un grupo relativamente pequeño, el anarquista, me pareció como si les homosexuales y les afeminados se encuentran en mayor proporción que en otros”. El anarquista italiano Luigi Bertoni observó que “les anarquistas reclaman la libertad en todo, por lo tanto también en la sexualidad. La homosexualidad lleva a un sano sentido del egoísmo, por el que todes les anarquistas deben esforzarse”.

Oscar Wilde, en “El alma del hombre bajo el socialismo”, defiende apasionadamente una sociedad igualitaria donde la riqueza es compartida por todes, al tiempo que advertía de los peligros del socialismo autoritario aplastaria la individualidad. Más tarde comentó: “Creo que soy mas que un socialista, creo que soy mas bien anarquista”…

John Henry Mackay fue un anarquista individualista conocido en el movimiento anarquista como un seguidor de importantes principios y propagandista de la filosofía de Max Stirner. Mackay fue también uno de les firmantes iniciales de Magnus Hirschfeld a la “Petición a los órganos legislativos del Imperio Alemán” para “una revisión del párrafo anti-homosexual 175 (su nombre apareció en la lista publicada por primera vez en 1899)”. También mantuvo un interés especial de los premios Oscar Wilde y se indignó por su encarcelamiento debido a su actividad homosexual. Sin embargo Mackay entró en conflicto con Hisrchfeld y su organización, el Comité Científico Humanitario.

El anarquista individualista Adolf Brand era originalmente miembro del Comité Científico Humanitario de Hirschfeld, pero formó un grupo por separado. Brand y sus colegas, conocides como el Eigenen Gemeinschaft der (“Comunidad de auto-propietarios”), fueron también fuertemente influenciades por los escritos de Max Stirner.

Se oponían a la caracterización clínica de Hirschfeld de la homosexualidad como el dominio de un “intermedio Ewald”. Tschek otro, sexo escritor anarquista homosexual de la época, contribuyó regularmente a la revista Der Eigene de Adolf Brand, y escribió en 1925 que el Comité Científico de Hirschfeld Humanitario era un peligro para el pueblo alemán, caricaturizando a Hirschfeld como “Dr. Feldhirsch”. Aunque estaba más cerca de las vistas a Adolf Brand y su “Comunidad de auto-propietarios” en algunos aspectos en comparación con el Comité Científico Humanitario de Hirschfeld, sin embargo, no estaba de acuerdo con el antifeminismo de Brand y las opiniones casi misóginas creyendo que su “principio anarquista de libertad igual para todes sin duda se aplica a las mujeres como a los hombres”.

Der Eigene fue la primera revista gay en el mundo, publicada desde 1896 hasta 1932 por Brand Adolfo en Berlín. Brand contribuido con muchos poemas y artículos de sí mismo. Otres contribuyentes incluyen Benedicto Friedlaender, Hanns Heinz Ewers, Mühsam Erich, Kurt Hiller, Burchard Ernst, John Henry Mackay, Theodor Lessing, Klaus Mann, y Thomas Mann, así como les artistas Wilhelm von Gloeden, Fido, y Sascha Schneider. La revista puede haber tenido un promedio alrededor de 1.500 suscriptores por cada publicación durante su funcionamiento, pero los números exactos son inciertos. Después de la llegada al poder por los nazis, Brand se convirtió en una víctima de la persecución y tuvo que cerrar su revista.

A pesar de estas posturas de apoyo, el movimiento anarquista de la época ciertamente no estaba libre de homofobia: el editorial de una revista anarquista española influyente en 1935 argumentó que une anarquista no debe siquiera asociarse con les homosexuales, y mucho menos ser une: “Si usted es un anarquista, significa que es más recto moralmente y fuerte físicamente que el hombre promedio. Y al que le gusta lo inverso no es un hombre real, y por lo tanto no es un anarquista real”.

Lucía Sánchez Saornil fue una de las fundadoras principales de la Federación Mujeres Libres una organizacón anarco-feminista dentro del anarcosindicalismo español, Lucía había declarado abiertamente su lesbianismo. A temprana edad comenzó a escribir poesía y asociarse con el movimiento literario ultraísta emergente. Para 1919, había publicado en una variedad de revistas, incluyendo Los Quijotes, Tableros, Plural, Manantial y La Gaceta Literaria. Trabajando bajo un seudónimo masculino, ella era capaz de explorar temas de lesbianas en un momento en que la homosexualidad estaba penalizada y sujeta a la censura y el castigo. Insatisfecha con los prejuicios machistas de sus compañeres republicanes, Luca Sánchez Saornil se unió con dos compañeras, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascn, para formar Mujeres Libres en 1936; Mujeres Libres fue una organización anarquista autónoma de mujeres comprometidas con una “doble lucha” por la liberación de las mujeres y la revolución social. Luca y otras “mujeres libres” rechazaron el punto de vista predominante de que la igualdad de género surgiría naturalmente de una sociedad sin clases. En cuanto estalló la Guerra Civil Española, Mujeres Libres creció rápidamente a 30.000 miembras, la organización creo espacios sociales de mujeres, escuelas, periódicos y programas de cuidado infantil.

Los escritos del anarquista bisexual frances Daniel Guérin ofrecen una visión de la tensión que las minorías sexuales en la izquierda han sentido a menudo. Él era una figura prominente en la izquierda francesa desde 1930 hasta su muerte en 1988. Despues de salir del armario en 1965, habló sobre la extrema hostilidad hacia la homosexualidad que impregnaba a la izquierda durante gran parte del siglo 20. Guérin escribió en 1975 “no hace muchos años, proclamarse a si misme revolucionarie y confesar ser homosexual era incompatible”. En 1954 Guérin fue atacado ampliamente por su estudio de los informes de Kinsey en los que también se detalla la opresión de les homosexuales en Francia. “La más dura [de las críticas] provino de los marxistas, que tienden a subestimar seriamente la forma de opresión que es el terrorismo antisexual. Me lo esperaba, por supuesto, yo sabía que con la publicación de mi libro estaba corriendo el riesgo de ser atacado por aquellos con quienes me siento más cercano en el plano político”. Después de salir del armario públicamente en 1965, Guérin fue abandonado por la izquierda, y sus trabajos sobre la liberación sexual fueron censurados o negados a publicar en revistas de izquierda. Desde la década de 1950 , Guérin se alejó del marxismo-leninismo y hacia una síntesis del anarquismo plataformista y el marxismo que permitió el individualismo y rechazar el capitalismo. Guérin participó en la sublevación de mayo de 1968, y fue parte del movimiento de liberación gay francés que surgió después de los acontecimientos. Décadas más tarde, Frédéric Martel describe a Guérin como el “abuelo del movimiento homosexual francés.”

El anarquismo contemporáneo Queer

El movimiento Anarco-queer se originó durante la segunda mitad del siglo XX entre les anarquistas involucrados en el movimiento de liberación gay, que vieron el anarquismo como el camino de la armonía entre las personas heterosexuales y LGBTIQ. El Anarco-queer tiene raíces profundas en el Queercore, una forma de punk rock que retrata a la homosexualidad de una manera positiva. Como la mayoría de las formas de punk rock el Queercore atrae a una gran multitud anarquista en general. Les anarquistas son prominentes en Zines Queercore. Hay dos principales grupos anarco-queer, “Mutiny Queer”, un grupo británico con sucursales en las ciudades más importantes y “Bash Back!”, una red americana de les anarquistas queer. “Fist Queer” apareció en Nueva York y se identifica como “un grupo anti-autoritario, anti-asimilacionista, anti-capitalista, de acción en la calle, se unieron para ofrecer la acción directa y una voz radical queer y trans-identificada en las protestas de la Convención Nacional Republicana (RNC )”.

Tambien existen algunos Colectivos Anarcofeministas como el español “Eskalera Karakola” y el boliviano “Mujeres Creando” dan gran importancia a las cuestiones de las mujeres lesbianas y bisexuales. En mexico el “Colectivo AnarcoQueer” que es un colectivo anarquista con visión de libertad sexual y desobediencia a sus normas establecidas. Fag Army es un grupo anarquista queer de izquierda en Suecia, que puso en marcha su primera acción el 18 de agosto de 2014.

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