La Praxis Anarquista en las Revoluciones de Siria y Rojava

Sin Fronteras

rojavaPolémico artículo sobre las revoluciones de Siria y Rojava, muy crítico con el movimiento anarquista mundial, por su silencio (o desconocimiento) ante la revolución siria por un lado, y la falta de análisis crítico a la hora de defender la revolución de Rojava, por otro.

Publicado originalmente (sin imágenes) por Hamilton Institute, y sutraducción al catalàn por Sodepau.org

“Lo más importante” dijo mi amigo de camino a casa, “es destruir el estado. La Revolución Siria fue demasiado lejos y una razón muy importante es que éramos capaces de destruir completamente el estado en muchas áreas. Incluso si no podemos evitar la contrarrevolución, destruir el estado hace mucho más débil cualquier cosa que venga posteriormente.”

Mi amigo fue un participante activo durante los primeros años de la Revolución Siria, y justamente habíamos estado toda la tarde en la gira de conferencias de Leila al-Shami y Robin Yassin-Kassab’s con motivo de su libro Burning Country: Stories of Syrians in Revolution and War. Estos dos autores, que viven en el Reino Unido, hablaron apasionadamente sobre los diversos proyectos revolucionarios que se desarrollaron en Siria entre el 2011 y el 2013 y que siguen luchando por sobrevivir hoy, bajo las bombas y la indiferencia del mundo. Algunos días antes, también habíamos asistido a la charla de Paul Z. Simons describiendo sus experiencias durante los viajes a Rojava, las zonas de mayoría kurda en lo que era el norte de Siria. Paul comparó sus motivaciones por viajar a Rojava con las de los anarquistas de todo el mundo que fueran a España en los años 1930s – describiendo Rojava1 como la revolución anarquista más relevante desde aquella época, ha recorrido Norteamérica intentando tratar de inspirar apoyo directo entre occidentales políticamente radicales.

Ambos viajes ofrecían perspectivas anarquistas sobre Siria y, no obstante, sus narrativas fueron asombrosamente diferentes – de camino hacia la estación de autobús, investigamos sobre estas diferencias e intentamos entenderlas. Pese a su magnitud y nivel de compromiso, las prácticas anarquistas que se han llevado a cabo por la Revolución Siria (no es el caso de Rojava) han estado mayoritariamente ignoradas por los anarquistas occidentales, mientras que Rojava ha sido sobradamente, y a menudo de forma acrítica, aplaudida. A la luz de los sucesos rápidamente cambiantes sobre el terreno, y como los grupos de base corren el riesgo de ser decisivamente eclipsados por las maniobras de los estados, es importante analizar con cuidado Rojava y la Revolución Siria por ver donde debería poner el énfasis nuestra solidaridad. Eso nos ayudará a dar apoyo a los revolucionarios allá y también asegurarnos que, en el momento presente, el apoyo anarquista no está alimentando las fuerzas que dividen y debilitan la energía revolucionaria.

El comentario de mi amigo sobre destruir el estado me hace recordar la bien conocida cita del anarquista sirio Omar Aziz que escuchamos otra vez en el evento: “No somos menos que los trabajadores de la Comuna de París: ellos resistieron durante 70 días y nosotros aún estamos en marcha después de un año y medio.” Si bien es cierto que la Comuna de París fue capaz de destruir el estado en una gran ciudad, rápidamente quedó aislada y el estado pudo hacer marcha atrás y derrotar militarmente a los revolucionarios. Cuando Omar murió en la prisión el 2013, el estado sirio había destruido docenas de ciudades y pueblos — cosa que continuaba haciendo y obviamente no tenía capacidad de tomar los principales centros de la rebelión a corto plazo.

Omar Aziz
Omar Aziz

En la presentación de Burning Country, Leila explicó brevemente la historia de los últimos años en la vida de Omar, centrándose en su trabajo por elaborar una praxis revolucionaria de consejos locales y comités que empezaron en Barzeh, Damasco, y se escamparían por todo el país. Cientos de estos consejos están activos aún hoy, siguiendo muchos de los principios anarquistas desarrollados por Omarpese a las condiciones cada vez más difíciles. Siendo alternativas a las estructuras de estado, estas formas autónomas de autogobierno hicieron la transición de organizar protestas a organizar comités de autodefensa para distribuir alimentos, proveer electricidad, y hacer frente al conflicto. Un camarada de Omar que estaba presente entre la audiencia nos recordó que Omar había estado viviendo en el extranjero y volvió a Siria para dar apoyo a la revolución, y se preguntó por qué no habían dado apoyo también a la revolución más personas que habían escapado de la tiranía de los Assad. También habló sobre su amiga Razan Zeitouneh, una abogada especialista en derechos humanos y activista en apoyo a los presos, que dedicó a formar e integrar los comités locales que podrían coordinar las protestas y el ayuda mutuo, y que fue arrestada y probablemente asesinada en Damasco por el grupo rebelde Ejército del Islam (Jaish al-Islam).

Douma 4
Douma 4

Una razón de la falta de apoyo internacional a la Revolución Siria podría ser que en gran medida se ha hecho invisible. Las historias de Razan y Omar subrayan un motivo importante de esta invisibilidad – muchos de los anarquistas y apasionados activistas fueron asesinados bien pronto (normalmente por el régimen) o fueran forzados a abandonar el país. Rojava, en cambio, tuvo una experiencia diferente en relación a la violencia del régimen, que ha contribuido a incrementar su visibilidad.

En su charla, Paul compartió muchas experiencias personales de sus viajes por los territorios liberados de Rojava, principalmente en el área de Kobane. Estas historias son desgarradores e inspiradoras, demuestran un claro compromiso por construir una entente internacional entre rebeldes anti-autoritarios y profundización en las prácticas de la solidaridad. No obstante, cuando se trataba de un contexto más amplio de lucha en el territorio sirio, no parecía entender que probablemente podía haber revolucionarios fuera de Rojava. No me refiero a eso parar criticarlo personalmente – pienso que su trabajo de construir una solidaridad internacional con Rojava es muy valiosa. No obstante, está lejos de ser el único en esta actitud y yo querría entender como es posible que alguien tan evidentemente comprometido con los corrientes revolucionarios en Siria pueda ignorar las luchas que se están produciendo en el resto del país.

Cuando diferentes personas entre el público cuestionaron los recientes ataques de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF)2 contra territorio controlado por otros grupos rebeldes al norte de Alepo, Paul repitió insistentemente la propaganda de las SDF, el régimen de Assad, y el ejército ruso (todos ellos colaboraran en estos ataques): todo el mundo es al-Qaeda o Estado Islámico (ISIS), no hay nadie digno de ser escuchado. Paul insistió que estos ataques eran necesarios para unir el Cantón de Efrin con el Cantón de Kobane (dos provincias de Rojava) y asumía que solo los seguidores de Assad tendrían un problema en ello.

Aquellos que siguen los (en verdad complejos y confusos) sucesos políticos de la Guerra Civil en Siria, mayoritariamente están de acuerdo en que el espacio entre los dos cantones de Rojava está controlado en un área por el ISIS y en otra por una coalición de grupos rebeldes, que incluye de forma destacada diferentes ramas del Ejército Libre de Siria, el cual aún da apoyo a los objetivos libertarios de la revolución. el Ejército Libre de Siria se ha mantenido en este lugar incluso mientras era derrotado por los ataques contrarrevolucionarios (por parte del ISIS, de Jabhat al-Nusra, y el régimen de Assad) en todo el resto del territorio sirio, gracias a la proximidad a la frontera con Turquía y a su control de importantes puntos de cruce. Aunque las SDF y las Unidades de Protección Popular (YPG)3 reivindican que son las únicas fuerzas que luchan contra Al-Qaeda en este lugar, eso es una evidente mentira.4

Robin y Leila, mientras expresan mucho apoyo a Rojava y describen su confederalisme democrático como un modelo para el resto del territorio sirio, consideran desastroso el objetivo de unir militarmente los esquinas. Afirmaron que la reciente declaración del Partido de la Unión Democrática (PYD) de ‘federalismo’ para Rojava parecen poner los fundamentos para un estado, que por supuesto necesitaría territorio contiguo, y que va en contra del confederalismo democrático. Un modelo de consejos se extendería fomentando y dando apoyo a la formación de consejos en otras regiones, no conquistando estas regiones. Eso es especialmente cierto al norte de Alepo a los alrededores de Azaz, donde los consejos revolucionarios locales han estado activos durante años. Leila y Robin describieron la reciente declaración del PYD de ‘federalismo’ al norte de Siria esencialmente como un golpe contra las raíces revolucionarias de Rojava, que nunca se tuvieron presentes.

Los preocupa que el PYD haya renunciado al confederalisme democrático, porque los recientes bombardeos de Rusia han cambiado de forma tan dramática contra los revolucionarios el equilibrio de fuerzas. Paul, no obstante, expresó que el PYD, el único partido político activo a nivel de los cantones (los asuntos locales están a cargo de los ayuntamientos), está desapareciendo. ¿Tal vez eso sea la clásica “extinción” del estado y el partido que persigue una revolución exitosa? Pero la afirmación sigue pareciendo extraña –para mi amigo y para mí, así como para todas las personas con las que hablamos en el acontecimiento del Burning Country, nunca el PYD ha parecido tan fuerte ni ha sido tan presente como lo es actualmente. Es cierto que continúa dando apoyo a los consejos locales y continúa traspasando responsabilidades a los comités populares, pero con su control exclusivo de las milicias, habilidad por negociar con otros estados, y, como veremos, control sobre la policía, aún juega un papel llave a la hora de definir el futuro del proyecto de Rojava.

La Assayish del PYD.

Sin embargo, Paul también explicó historias que mostraban la tensión existente entre las iniciativas conducidas por el PYD y las iniciativas comunitarias que van de bajo hacia arriba. Ha contrastado los Assayish, una fuerza policial responsable delante del PYD a nivel de cantones, con los HPC, grupos armados de base vinculados a barrios y pueblos específicos que quieren mantener la seguridad en áreas detrás del frente. Paul considera las HPC esenciales para la estrategia de Rojava de prevenir la contrarrevolución, lo cual es muy interesante teniendo en cuenta que los anarquistas rara vez hablan seriamente sobre como prevenir contrarrevoluciones dentro de los territorios liberados. Cuanto más poder las HPC puedan sustraer de los Assayish, más probabilidades tienen los consejos de ganar al final de la partida. Este fue un ejemplo muy significativo que Paul señaló sobre la pérdida de importancia del PYD en la vida diaria de Rojava –dar apoyo a las HPC y empujar el PYD para continuar adelante con la disolución de su fuerza policial es un rol importante que se puede ejercer desde el punto de vista internacional, para dar apoyo a largo plazo a la revolución en Rojava.

La tensión entre el PYD y los grupos de base muestra sin embargo unos hechos diferenciales más profundos entre Rojava y la Revolución Siria. Mi amigo dice que casi soltó una sonora carcajada cuando Paul afirmó que Rojava no quiso ocupar el aeropuerto o la oficina de correos de Qamishli porque eso son instituciones estatales y los revolucionarios de allá no querían asumir la parafernalia de los estados. Mi amigo explica que nunca fue una cuestión importante para las YPG tomar aquellas posiciones del régimen o no hacerlo, porque ningún lugar del territorio del nordeste fue capturado al régimen –hubo una retirada negociada con las fuerzas de Assad para permitir al régimen luchar más efectivamente en otros lugares del país. Es cierto que ha habido enfrentamientos ocasionales entre los grupos armados de Rojava, especialmente entre las YPG y los Assayish, y el régimen (la oficina de correos en cuestión fue capturada recientemente después de algunas escaramuzas), pero la inmensa mayoría del territorio no fue tomado por la fuerza.

Quizá podríamos definir una revolución como un intento de atacar el estado para actuar a un nivel nacional, ya sea para destruir el estado o para capturarlo. Si aceptamos esta definición, hay muchos movimientos inspiradores en el mundo que enmarcan sus luchas como algo más que revolucionarias. Los movimientos por la soberanía indígena en Norteamérica y Sudamérica generalmente no tratan de destruir los gobiernos coloniales, sino que más bien buscan autonomía y justicia en sus territorios tradicionales y desarrollar un nuevo equilibrio de poderes con aquellos estados. Notoriamente, eso incluye los Zapatistas. Rojava se ajustaría a esta tendencia de lucha orientada a la defensa del territorio, es decir no intentando generar un nuevo estado (y por tanto no es un movimiento de liberación nacional tradicional) o tomar posesión del antiguo (como lo son los grupos conocidos como Houthis en el Yemen, por poner un ejemplo reciente de una revuelta basada en una comunidad específica que quiere actuar a nivel de todo el estado).

Mi amigo, sin embargo, continúa y señala que la retirada de Assad no significa que Rojava haya destruido el estado en este territorio. Hay puntos de control del régimen, cruces fronterizos, oficinas, bases militares e incluso agencias de inteligencia con base en Rojava con cierto nivel de consentimiento por parte del PYD. Efectivamente, hay trabajadores en muchos lugares ocupados por los rebeldes de Siria que aún cobran sus salarios del régimen, aunque sus oficinas hayan sido destruidas y que ellos no hayan trabajado desde hace años 5. La destrucción del estado en las áreas revolucionarias de Alepo, Latakia, Homs, Damasco (Ghouta), Idlib, y Dara’a ha sido casi total –incluso si los grupos armados fascistas tienen el control, dependen de las asambleas populares y de los consejos (formados por políticos generalmente “democráticos”6) que han intervenido para satisfacer las necesidades de las personas que anteriormente habían estado cubiertas por el estado. A pesar de que la lucha contra el estado sirio ha sido horrorosa, ha forzado la revolución a ir muy lejos – a Rojava, no obstante, el estado sirio ha continuado operando en un estado larvado, dispuesto a volver a crecer en cualquier momento, y el PYD intervino para proporcionar otros servicios similares a los estatales, utilizando infraestructuras similares 7.

Eso recuerda la experiencia de la Primavera Árabe en Egipto. Cuando los manifestantes empezaron seriamente a desmantelar el estado, quemando prácticamente todas las comisarías y la oficina del partido que gobernaba el país, los militares intervinieron para proteger a los manifestantes, destituir el gobierno, y organizar una transición. Los militares actuaron de esta manera para preservar el estado y, después de un breve interludio con los Hermanos Musulmanes (que literalmente asumieron las palancas del poder estatal después de haber participado en la revolución), tienen el control más o menos abiertamente de todas las instituciones, que continúan actuando de manera muy similar a como lo hicieran durante la dictadura previa.

Después de la retirada de las fuerzas de Assad, el PYD incluso asumíó el papel de restringir las protestas, tomando como objetivo otros formaciones políticas kurdas (el probable asesinato de Mashall Tammo es un claro ejemplo) y reprimiendo las manifestaciones en defensa de la Revolución Siria: ésta forma de hacer las cosas empezó el 2012 y el YPG abrió fuego contra los manifestantes que enarbolaban la bandera de la revolución hasta una fecha tan reciente como en abril de 2016. Haciéndose eco de la línea oficial del PYD, Paul afirmó que eso fueron respuestas a los provocadores armados de las FSA, afiliados a los grupos salafistes. De nuevo, eso es curiosamente similar a la narrativa de Assad justificando los disparos contra manifestaciones similares en las zonas que controla – todos son terroristas, bandas armadas que intentan desestabilizar nuestra valiente nación socialista…

(Una vez más, la gira de Paul y sus contactos en Rojava son muy útiles e importantes, sobre todo cuando giran alrededor de su propia experiencia y describe las prácticas y las discusiones que vio y en las que participó. No obstante, repetir este tipo de propaganda contribuye a levantar muros entre los revolucionarios y a fortalecer los elementos autoritarios del conflicto – ruego se entienda esto como una crítica entre camaradas en línea con nuestro deseo compartido de construir mejores prácticas de solidaridad anarquista).

Graffiti al barri assetjat de Darayya documentant l’evolució de la revolució
Graffiti al barri assetjat de Darayya documentant l’evolució de la revolució

Recordamos las palabras de un miembro del público en la charla de la Leila y Robin que dijo que la historia de la revolución Siria siempre se explica desde el centro – la narrativa dominante empezó alrededor del 2013, habla de la guerra civil y del ascenso de grupos salafistes como el ISIS y Al-Nusra, e ignora completamente los dos años de lucha revolucionaria de los sirios contra el régimen antes de todo eso. Eso explica parcialmente porque las izquierdas occidentales han apoyado mucho más a Rojava que a la Revolución Siria. Durante aquellos dos años Rojava pudo construir un proyecto político claro y coherente sin ninguna amenaza seria. La lucha militar crucial de Rojava se produjo contra el ISIS en el 2014, con un apoyo internacional relevante. Eso después de que el ISIS ya había aplastado todos los grupos rebeldes que no eran de Rojava al este de Siria, tomando el control de áreas con fuerte presencia revolucionaria como Deir el-Zor y Raqqa y provocando un rápido colapso de las FSA a lo largo y ancho del país.

Rojava también se estaba construyendo a partir de una ideología establecida, similar a la del PKK, y tenía acceso a las milicias, las YPG y las YPJ, que existían (principalmente a Turquía) desde hacía diez años. Durante aquellos dos años, los revolucionarios del resto de Siria estaban luchando literalmente por la supervivencia, asediados, superados en armamento, y enormemente abandonados por el mundo. Las áreas bajo control rebelde nunca tuvieron la capacidad de unificarse de manera significativa (más bien, la tendencia siempre ha sido hacia la división) o de articular claramente una línea ideológica o un proyecto político. Buena parte de las izquierdas internacionales se escuchaban o bien la ideología de Assad o bien la ideología de Rojava, pero fueron incapaces de ver o entender la praxis de la Revolución Siria.

Es desafortunado afirmar que la ideología ha sido mucho más importante que la praxis a la hora de determinar quien ha recibido apoyo internacional en Siria. Esta focalización en la ideología ha significado que una cantidad espeluznantemente pequeña de anarquistas o anti-autoritarios hayan planteado objeciones a la manera como los portavoces del PYD y las SDF proclaman que no hay revolucionarios sirios, que las protestas que reprimen en Rojava son solo provocaciones de islamistas o que al corredor de Azaz solo están Al-Qaeda y el ISIS. Repitiendo este tipo de propaganda divisiva, contribuyen a abrir grietas entre los revolucionarios, reducen el apoyo internacional global, y no hacen nada por ayudar a la gente sobre el terreno. Todo lo que hace es servir a los intereses a corto plazo de las milicias y de los partidos políticos en Rojava, y cada vez es menos probable que estos grupos tengan una buena relación con los revolucionarios en el futuro. No es muy diferente que repetir el tipo de insultos anti kurdos que se lanzan en las manifestaciones de Idlib o Alepo – son todos terroristas del PKK, son anti árabes, y similares.

¿Por qué los anarquistas deberían supeditar su apoyo a que se declaré explícitamente la ideología anarquista? Incluso si observamos brevemente la historia de la Revolución Siria, está claro que no hay falta de praxis anarquista por todo el país. Otro amigo que asistió al acontecimiento dijo que su deseo como anarquista era hacer que la identidad del anarquista sea irrelevante – que ahora hablamos del anarquismo para nombrar algo que no existe, pero que en situaciones donde estas ideas adquieren vida propia y exceden de lejos nuestros ámbitos, no tiene sentido aferrarse a esta etiqueta. A lo largo y ancho de Siria, a medida que el estado se retiraba o se le empujó a retroceder, la gente se organizó autónomamente para la defensa, para la producción y distribución de alimentos, para el abastecimiento de agua y electricidad, haciendo frente al conflicto, y generando ideas sobre como vivir después de la guerra, siempre con una tendencia hacia la descentralización y la autonomía. Eso en un estado que durante más de cincuenta años fue controlado por una dictadura que impidió cualquier forma de asociación política o de libertad de expresión. La ausencia de una ideología bien estructurada hace que estas prácticas sean invisibles para nosotros.

Asimismo, la ideología puede impedir que veamos qué está sucediendo realmente, igual que con las posiciones inconsistentes del PYD, de las SDF, y de el YPG sobre la condición del estado y el federalismo, y la ruptura de su solidaridad con la Revolución Siria. Este problema va mucho más allá de Siria, con los anarquistas siempre esperando que surja algo explícitamente anarquista antes de darle apoyo. Estoy seguro que todos podemos recordar otros movimientos anarquistas que tienen dudas o que han rehusado comprometerse, a pesar de sus rasgos anarquistas, porque no parecían suficiente anarquistas…

Durante este debate en el acontecimiento Burning Country, Robin describió la densa ideología con que la gente percibe el conflicto de Siria como “una falta de deseo por conocer o por desafiar las ideas falsas. Es la creencia de que ya sabemos lo que está pasando, que no hace falta preguntar a los sirios.” Insistió que el conflicto real a Siria no es imperialista/antiimperialista, suní/chiita, o árabe/kurdo, sino más bien descentralización versus autoritarismo 8. Esta lucha entre control popular o centralizado está teniendo lugar en cada ciudad y pueblo del país: a Rojava, a las áreas que controla el régimen, y a las áreas que controlan las milicias rebeldes.

También hizo una distinción entre cultura y política que corre paralela a la distinción entre el pueblo y las formaciones estatales: “Cuando las bases hacen política, es cultura”, que significa todo un seguido de prácticas y maneras de vivir que hacen innecesaria la autoridad centralizada. La “política” revolucionaria por tanto se puede distinguir de la “cultura” revolucionaria. La praxis cultural central de la Revolución Siria, explicó, es cuestionarlo todo: el régimen, las élites opositoras en el exilio, el ejército libre, las milicias islamistas, el PYD, los roles de género, las estructuras tribales, la democracia, todo. Desgraciadamente, este cuestionamiento crítico no ha sido tenido en cuenta por los anarquistas y los anti-autoritarios de todo el mundo cuando se han interesado por el conflicto sirio.

En el acontecimiento, Leila and Robin repitieron el argumento expuesto enBurning Country para una solidaridad crítica, con Rojava y con todas las partes involucradas. Hicieran una llamada a no confundir las acciones de los grupos armados o de las formaciones políticas con las luchas de los grupos revolucionarios de base, ya sea a Rojava, Damasco, Homs, o cualquier otro lugar. Dijeron que un papel fundamental de la solidaridad internacional en este momento es participar en las conversaciones entre posiciones sectàries9, para resistir la polarización que está haciendo acto de presencia y que está empujando Siria hacia soluciones tan terribles como la partición. Robin opinó que, “la solución al problema no es crear más estados, sino estados más débiles con más autonomía local”. Es por solidaridad crítica que Leila y Robin apoyan firmemente el confederalismo democrático, ofrecen solidaridad a los movimientos revolucionarios de base a Rojava y al resto del territorio sirio, mientras se oponen a la ofensiva a Azaz por parte de las SDF.

La preocupación de los anarquistas por el apoyo acrítico a Rojava tiene su paralelo en un apoyo aún másámplio de las izquierdas al régimen de Assad. El énfasis en el diálogo incluye confrontarse a los que dan apoyo al régimen, hablar con ellos y señalar la debilidad de sus narrativas.10 Una razón del hecho que tanta gente de izquierdas haya dado apoyo al régimen de Assad es un excesivo enfoque en la política internacional, en las maniobras de los estados, en la ideología. Como ya pasó con el levantamiento en Ucrania y con la intervención de la OTAN en Libia, la Revolución Siria ha vuelto a poner en escena una vieja cuestión binaria, una visión del mundo antiimperialista, por la que los Estados Unidos y sus aliados intentan controlar el mundo, en oposición a unos heroicos estados socialistas y antiimperialistas. Muchas cosas se podrían decir sobre porqué esta posición es totalmente equivocada: después de 10 años de reformas neoliberales, Siria ya no era un país socialista; decenas de miles de disidentes políticos muertos bajo tortura; el deterioro de la lógica edípica según la que el papel del disidente es oponerse a las acciones de su país, no importa cuáles sean; la creencia racista que los árabes y otros pueblos del Oriente Próximo son como niños ignorantes, incapaces de ver sus propias condiciones y tomar medidas sin alguna potencia extranjera vigilante detrás el escenario… Y podría seguir.

Lo que pretenden Leila y Robin con Burning Country és explicar la historia de la Revolución Siria desde el principio, lo que ha sucedido con las personas. Una manera de dar apoyo a la Revolución Siria es luchar contra el silencio y la pérdida de la memoria: aprender y explicar el desarrollo de una revolución que ha ido más lejos que cualquier otra en la historia reciente, que es rica en nuevas teorías y prácticas útiles por las revueltas de cualquier lugar del mundo. Podemos intervenir en nuestros círculos y también a los espacios anarquistas así como en el marco más amplio de las izquierdas para alentar una solidaridad crítica con los revolucionarios en todo el territorio de Siria. Nos podemos preparar para ofrecer apoyo material y práctico a la lucha contra las autoridades sirias en los próximos años.

Notas:

1. En este texto, utilizo frases como “Rojava” y “proyecto Rojava” más que referirme a “Kurdos” o “lucha Kurda” por lo que yo veo como auténticos intentos a lo largo y ancho de Rojava de ir más allá de los límites étnicos. El hecho de que estos intentos a veces sean rebajados por acciones beligerantes de determinados grupos armados no va en detrimento de un trabajo sobradamente inclusivo.

2. Las SDF, o Fuerzas Democráticas Sírias, es un proyecto de coalición militar ligado a Rojava. El grupo más grande con diferencia es el YPG, las Fuerzas de Defensa Populares, que se formaron como el brazo armado del PYD, el más grande (en realidad, el único) partido político a Rojava. El mandato de las SFD es incorporar grupos armados que no sean parte del YPG y a menudo no kurdos en la lucha militar en defensa de Rojava, que es parte del objetivo de hacer que Rojava no sea solo un proyecto kurdo.

3. El brazo armado del partido PYD que está guiando el proyecto de Rojava.

4. Más que entrar en mucho detalle aquí, dirigiré a las personas interesadas en la prueba de esta afirmación al detallado artículo: The Kurdish PYD’s alliance with Russia against Free Aleppo: Evidence and analysis of a disaster
https://mkaradjis.wordpress.com/2016/02/28/the-kurdish-pyds-alliance-with-russia-against-free-aleppo-evidence-and-analysis-of-a-disaster/

5. Eso puede parecer extraño pero es una estrategia del régimen para evitar el colapso económico, probablemente una amenaza más grande que la derrota militar, y mantener un cierto nivel de autoridad – para decirlo raso y corto, para evitar la destrucción del estado. Aún más sorprendente, eso ha incluido trabajadores de las refinerías de petróleo en territorio del ISIS, el cual después vende petróleo al régimen.

6. Democrático es un término ambiguo reivindicado por casi todos los partidos políticos presentes al conflicto que no luchan por alcanzar un estado islámico salafista. Hay más de ciento cincuenta consejos revolucionarios operando a lo largo y ancho de Siria. La mayoría de ellos eligen representantes temporales que posteriormente votan sobre temas específicos o funcionan por consenso, aunque algunos se asemejan a estructuras tribales y otros han estado tomados por grupos armados autoritarios. La mayoría tienen algo de práctica asamblearia, generalmente informal.

7. Aunque como se ha mencionado anteriormente, se han hecho pasos constantes durante todo el año pasado por transferir responsabilidades a los consejos locales.

8. Leila y Robin enfatizar que hay bastantes revolucionarios que son devotamente musulmanes y podrían ser descritos como islamistas, en el sentido de que quieren que el Islam siga la guía de la vida política, pero no quieren imponerlo a nadie – mencionaran las manifestaciones contra Ahrar ash-Sham y Jabhat al-Nusra cuando estos movimientos habían intentado imponer vestimentas religiosas o leyes islámicas a gente que no las acepta. Los escritos de Samer Yazbek, una mujer alevín y revolucionaria que no utiliza vestimentas religiosas cuando se desplaza por las áreas revolucionarias, son muy perspicaces en esta materia. En Anarchist News también hay una recopilación de protestas contra el régimen y contra Jabhat al-Nusra en el área de Idlib: http://anarchistnews.org/content/demonstrations-against-state-and-against-fascists-idlib-province-syria

9. En principio hablaban de la diáspora siria presente aquí, aunque la idea general probablemente sirva para cualquiera que quiera entender y comprometerse en este conflicto.

10. Robin ha identificado Democracy Now como un “outlet pro fascista” que hace locontrario a estimular el diálogo mediante sus constantes entrevistas con un “tono racista” y el pro Assad teórico de la conspiración Seymour Hersch.

Recursos:

— Documental hecho por anarquistas españoles, Ecos del Desgarro / Echos of Rupture, explica la historia de la Revolución Siria desde el principio: https://tahriricn.wordpress.com/2015/06/15/syria-film-ecos-del-desgarro/

— Blog de Leila: https://leilashami.wordpress.com/

— Blog de Robinhttps://qunfuz.com/

— Los despachos de Paz sobre Rojava empiezan aquí: http://modernslavery.calpress.org/?p=875

— Más ensayos sobre la solidaridad con la Revolución Siria en el Hamilton Institute:https://thehamiltoninstitute.noblogs.org/post/category/around-the-world/

— Página de facebook de los Comités Locales de Coordinación en Siria (principalmente en árabe, con algunas traducciones): https://www.facebook.com/LCCSy?_fb_noscript=1

— Yalla Souria, actualizaciones en tiempo reales de la lucha desde una perspectiva revolucionaria: https://yallasouriya.wordpress.com/

— Un nuevo blog empezó en diciembre centrándose en la revolución ‘democrática’ enSiria. Algunos mensajes dan apoyo al militarismo y a la intervención occidental, pero también tiene contenidos muy interesantes: https://isqatannizam.wordpress.com/

— La página web reddit sobre la Guerra Civil Siria proporciona análisis detallados sobre la dimensión militar del conflicto. Se necesita un poco de detalle para asimilar suficientemente los detalles que se deben seguir, pero una vez que se ha hecho, es una buena fuente, aunque es muy militarista, que generalmente es lo opuesto a revolucionario: http://reddit.com/r/syriancivilwar; este usuario emite mensajes con resúmenes diarios de los acontecimientos desde una perspectiva generalmente favorable a los rebeldes: https://www.reddit.com/user/HeresWatReallyHappnd

— Mensajes de Budour Hassan, un anarquista que vive en Jerusalén, sobre la Revolución Siria: https://budourhassan.wordpress.com/tag/syrian-revolution/

— Michael Karadjis escribe algunos ensayos muy profundos desenmascarando la propaganda sobre la Revolución Siria: https://mkaradjis.wordpress.com/

— Syria Solidarity Collective Toronto: https://www.facebook.com/SSCToronto

*Traducido del inglés al catalán por Albert Folch (Sodepau), y del catalán al castellano (no profesional) por red-libertaria.net

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